envases plasticos

Envases plásticos: hablemos un poco de sus características

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En la época actual nos resulta imposible lidiar con la idea de una existencia sin envases plásticos. Con este versátil y útil material se fabrican infinidad de objetos de la vida diaria: bolsas, vasos, platos, cubiertos, sillas, mesas, zapatos, cinturones y accesorios, componentes médicos (jeringas, sondas, guantes, etc.), tarjetas de crédito o débito, cepillos y peines, repuestos para vehículos, barcos y aviones, celulares, ordenadores y mucho más. La lista es infinita.

Los productos elaborados con dicho componente los usamos para prácticamente todo, a nivel doméstico, comercial e industrial. Pero, ¿te has preguntado qué es en realidad el plástico? De modo básico, podemos decir que se trata de largas cadenas poliméricas hidrocarbonadas con diversos elementos químicos.

Existen distintas maneras de clasificarlo

De acuerdo al comportamiento exhibido frente al calor se clasifican en dos grupos. Los termoplásticos tienen la particularidad de fundirse en presencia de altas temperaturas, pudiendo ser moldeados una y otra vez, conservando en gran medida sus propiedades originales.

Sin embargo, los ciclos de reprocesamiento los degeneran, habiendo un límite al número de veces que podría repetirse el procedimiento. Los más conocidos son polietileno de alta y baja densidad (PEAD/PEBD), polipropileno (PP), polietilén-tereftalato (PET), cloruro de polivinilo (PVC) y poliestireno (PS).

Por contraste, tenemos los termoestables, que como su nombre lo indica son difíciles de fundir y por tanto, de reciclar. El calor intenso destruye la estructura molecular, degenerándose sus características primarias. Ej.: resinas fenólicas y ureicas. Ambos grupos serían incompatibles si se quisiera conservar las propiedades mecánicas que presentan por separado.

Ventajas del plástico comparado con otros materiales

  • Baja densidad: resultan muy ligeros.
  • Moldeabilidad: simplificando la producción de piezas complejas con bajo consumo energético.
  • Aislante: no conducen la corriente eléctrica y pueden utilizarse para protección térmica.
  • Resistencia: los recipientes ofrecen resguardo al contenido. Además, no se corroen.
  • Versatilidad: se les puede dar la forma deseada.

Los envases plásticos están en todas partes y nos prestan un servicio valioso y económico. No obstante, su elaboración es una importante fuente de contaminación. Por eso, debemos usarlos con inteligencia, sin desperdicio y desecharlos apropiadamente para que, en lo posible, sean reciclados.

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